El contrato de seguro no es un contrato común, sino que tiene sus propias particularidades. Precisamente por ello, posee su propia regulación independiente, que podemos encontrar en la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro. Lo establecido en esta Ley resulta de obligado cumplimiento para las partes, es decir, son preceptos de carácter imperativo. Ahora bien, como se expresa en el propio texto, se aceptan aquellas cláusulas contractuales que puedan ser más beneficiosas para el asegurado, que se considera la parte “débil” del contrato.

El primer artículo de este cuerpo legal nos ofrece una definición de contrato de seguro. Según dicho texto, un contrato de seguro no es otra cosa que un contrato en el cual una parte, el asegurador, se obliga a indemnizar los posibles daños que cause un evento considerado como de riesgo, dentro de unos límites establecidos en el propio contrato. Por otra parte, el tomador del seguro, a cambio de dicha cobertura, se obliga a abonar una prima determinada. El asegurador puede cumplir su parte, una vez producido el riesgo, abonando un capital, una renta u otra prestación que haya sido pactada por las partes. Para que este tipo de contratos sean válidos, será necesario que cuando se firmó el contrato existiera realmente la posibilidad de que se produjese el riesgo. Si éste era imposible o ya hubiese ocurrido, el contrato se considerará nulo.

Hay que distinguir entre tomador del seguro y asegurado, puesto que dichas figuras pueden coincidir en una misma persona, pero también pueden ser dos personas diferentes. El tomador será aquel que contrata con el asegurador. En cambio, el asegurado es aquella persona que recibe la cobertura establecida en el contrato de seguro. Si se duda sobre si el tomador ha contratado el seguro para sí mismo o para una tercera persona, se presumirá que ha sido por su propia cuenta.

Pero si el tomador claramente ha contratado el seguro para una tercera persona, todas las obligaciones y deberes que emanan del contrato recaerán sobre él, salvo aquellos que, por su naturaleza, deban cumplirse por el asegurado. Ahora bien, en caso de que el asegurado pretenda cumplir las obligaciones y deberes que corresponden al tomador, el asegurador no podrá negarse.

Todas las condiciones del contrato, ya sean condiciones generales o particulares, deberán redactarse de forma clara y precisa, destacando especialmente todas aquellas que consistan en una limitación de los derechos del asegurado, cláusulas que deberán obligatoriamente establecerse por escrito. Una condición general es una cláusula que no ha podido ser individualmente negociada, es decir, que se ofrece por el asegurador a la práctica totalidad de los clientes. Debido a la falta de negociación particular que dichas condiciones suponen, éstas deben ser vigiladas por la Administración Pública, según los términos legales que se establezcan.

Además, todas las condiciones generales no deberán tener carácter lesivo para los asegurados y deberán incluirse en la proposición del seguro y en la póliza o documento complementario. La póliza o documento de cobertura provisional deberá ser entregado al asegurado en todo caso. Si el seguro pertenece a un tipo especial, en el que no es obligatoria la emisión de una póliza, lo que deberá entregar el asegurador al asegurado será el documento en el que se establezca.

Todas las modificaciones que se produzcan en un contrato de seguro deben ser formalizadas por escrito, tal y como se expresa en el artículo quinto de la Ley 50/1980. Para que una póliza de seguro, que puede ser nominativa, a la orden, o al portador, pueda considerarse válida debe contener los siguientes datos:

  • Los nombres, apellidos, o su denominación social y el domicilio de todas las partes del contrato, así como la designación de asegurado y de beneficiario, como corresponda.
  • El concepto en el que se asegura.
  • La naturaleza del riesgo que se cubre, describiendo garantías y coberturas, así como las exclusiones y limitaciones.
  • Los objetos que se aseguran y su situación.
  • La suma que se asegura o hasta dónde alcanza la cobertura.
  • El importe de la prima, los recargos y los impuestos.
  • El vencimiento de las primas y el lugar y forma en los que se ha de proceder al pago.
  • La duración del contrato, expresando tanto el día como la hora en que comienzan y terminan los efectos del mismo.
  • En el caso de que para la conclusión del contrato haya intervenido un mediador, deberá constar, además, su nombre y el tipo de mediación.

Y, ¿Cuáles son los tipos de seguros que se regulan en la Ley 50/1980? En primer lugar, hay que señalar que se hace una distinción entre los seguros contra daños y los seguros personales. En el primer grupo podemos encontrar los siguientes tipos de seguro:

  • Seguro de incendios. En este tipo de seguro, el asegurador tiene la obligación de indemnizar aquellos daños que se produzcan por incendio en el objeto u objetos asegurados. Se considera incendio según explica el propio cuerpo legal, la combustión y el abrasamiento con llama que puede propagarse de un objeto a otro.
  • Seguro contra el robo. En este caso, el asegurador deberá indemnizar aquellos daos que sean consecuencia de una sustracción ilegitima del objeto u objetos asegurados por parte de terceras personas.
  • Seguro de transportes terrestres. Es aquel en el que el asegurador, dentro de los límites que se determinen, deberá indemnizar los daños producidos por el transporte de mercancías porteadas, el medio utilizado u otros objetos asegurados.
  • Seguro de lucro cesante. En este, el asegurador deberá indemnizar la pérdida de un rendimiento económico que se hubiera conseguido si no se hubiera producido el suceso descrito en el contrato.
  • Seguro de caución. El asegurador tiene la obligación de indemnizar al asegurado, en caso de que el tomador incumpla sus obligaciones legales o contractuales.
  • Seguro de crédito. En este tipo de seguro, el asegurador deberá indemnizar las pérdidas que el asegurado soporte como consecuencia de la insolvencia de sus deudores, cuando esta insolvencia sea definitiva.
  • Seguro de responsabilidad civil. El asegurador cubre el riesgo de que nazca, a cargo del asegurado, la obligación de indemnizar a una tercera persona por haber producido un hecho del que resulte responsabilidad civil.
  • Seguro de defensa jurídica. En este caso, el asegurador deberá hacerse cargo de los gastos que pueda tener el asegurado por intervenir en un procedimiento administrativo, judicial o arbitral, y deberá prestarle la necesaria asistencia jurídica judicial y extrajudicial que se derive del contrato.
  • Reaseguro. El reasegurador, en este caso, repara, según marque la Ley y el contrato, la deuda que se produzca en el patrimonio del reasegurado por la obligación que ha asumido como asegurador. Es decir, es un seguro que contratan los aseguradores para el caso de no poder hacer cargo a las indemnizaciones correspondientes.

En cambio, dentro de los seguros de personas, encontramos los siguientes:

  • Seguro sobre la vida. En este seguro de persona el asegurador deberá satisfacer al beneficiario el capital, renta o prestación acordada tras la muerte o supervivencia de la persona asegurada.
  • Seguro de accidentes. El texto entiende por accidente la lesión corporal que se produce por alguna causa violenta, súbita, externa e inintencionada por parte de al asegurado que produzca la invalidez temporal o permanente o, incluso, el fallecimiento de éste. Dicho riesgo es el que el asegurador deberá indemnizar en caso de producirse.
  • Seguros de enfermedad y asistencia sanitaria. El asegurador se obliga a pagar ciertas sumas y gastos que se deriven de la enfermedad y de la asistencia médica y farmacéutica, pudiendo el asegurador comprometerse a prestar por sí mismo la asistencia correspondiente.
  • Seguros de decesos y dependencia. El asegurador deberá proceder al pago e los servicios funerarios que hayan sido pactados, en el primer caso. En el seguro de dependencia, deberá proceder a la indemnización cuando se produzca dicha dependencia, para atender las consecuencias perjudiciales que se derivan de dicha situación.