La realidad económica actual, cada vez más compleja, requiere de estructuras también más complejas, como los grupos de sociedades. Podríamos decir que un grupo de sociedad es una serie de entidades mercantiles que han sido vinculadas de una determinada manera, creando así una estructura compleja. De esta manera, las sociedades dan respuesta a algunas de sus necesidades, pues dicha forma de organización tiene una serie de ventajas.

En nuestro país, los grupos de sociedades están presentes en el Código de Comercio, concretamente en el artículo 42. Si bien es cierto que no hay una regulación como tal de los grupos de sociedades, más allá de lo que establece dicho artículo en relación con la forma en que los grupos deben presentar sus cuentas anuales. Por ello, habrá que acudir a la doctrina o a la jurisprudencia.

Este mismo artículo 42 del Código de Comercio nos aporta una definición y unos requisitos de los grupos de sociedades, a la hora de presentar las cuentas anuales consolidadas. Existirá dicho grupo, en este aspecto, cuando una sociedad tenga, ya sea de forma directa, ya sea de forma indirecta, el control de otra sociedad o de varias de ellas. Dicho control se puede alcanzar por distintas vías:

  • Por poseer la mayoría de los derechos de voto.
  • Por tener la facultad de nombrar o de destituir a la mayor parte de los miembros del consejo de administración.
  • Por poder disponer, debido a los acuerdos alcanzados con terceras personas, de la mayoría de los derechos de voto.
  • Por haber designado con sus votos a la mayor parte del consejo de administración que se encuentran en el cargo en el momento en que han de presentarse las cuentas anuales y durante los dos ejercicios inmediatamente previos.

Además, el mismo artículo contempla que se contarán como votos de la sociedad todos aquellos que ésta posea a través de otras sociedades dependientes o de personas que actúen por su cuenta o aquellos de los que se disponga de forma concertada.

En general, como característica de los grupos de sociedades, podríamos decir que lo más importante es la unidad de decisión. Es decir, las decisiones que se toman por cada una de estas empresas están vinculadas. Todas las empresas son independientes, manteniendo su personalidad, pero actúan como una sola en el mercado, con unos objetivos comunes.

Dentro de los grupos de sociedades, podemos encontrar dos importantes tipos:

  • Los grupos denominados de subordinación o grupos verticales. Son aquellos que, tal y como establece el artículo 42 del Código de Comercio, están formados por una sociedad dominante, de la cual dependen una o varias sociedades, que estarían bajo el control de la primera.
  • Los grupos de coordinación, también llamados grupos horizontales. En estos grupos, a diferencia de los anteriores, las empresas trabajan conjuntamente, bajo una única dirección, controladas ya sea por personas físicas o por personas jurídicas, pero dichas empresas no se encuentran en una relación de subordinación entre ellas. Estos grupos, debido a la reforma establecida a partir del 1 de enero de 2008, no estarían obligados a presentar unas cuentas anuales consolidadas, al contrario que los grupos verticales, puesto que no se incluyen en la definición anteriormente vista que nos otorga el artículo 42 del Código de Comercio.

Pero, además de esta clasificación, podemos diferenciar los grupos de sociedades por distintos criterios. Siguiendo a la profesora Fuentes Naharro, uno de los primeros criterios sería la naturaleza del instrumento usado en la constitución del grupo, pudiendo diferenciar los siguientes tipos:

  • Grupos de base financiera o societaria, que están construidos mediante la participación en el capital del resto de sociedades del grupo. Esta situación puede venir de origen, en la misma fecha de creación de las sociedades, o puede haberse llegado a ella de manera sobrevenida en el tiempo. Además, podríamos distinguir la conformación societaria entre radial (una sociedad dominante tiene participaciones en diversas otras), piramidal (el control se da de manera escalonada entre las diversas sociedades) o circular (las sociedades poseen participaciones recíprocas).
  • Grupos de base contractual, en los que la unidad de dirección está basada en un vínculo jurídico.
  • Grupos de base personal. En ellos, la dirección unitaria se asiente en el hecho de que los órganos de administración o la dirección de las distintas sociedades que conforman el grupo están compuestos por las mismas personas.

Como segundo criterio de calificación, podemos diferenciar los grupos de sociedades según se acomoden o no a los instrumentos legales de constitución. Serían denominados como grupos de derecho aquellos que sí lo hicieran mientras que el resto se considerarían como grupos de hecho.

El tercer criterio de clasificación sería según si se sigue o no un modelo legislativo, siendo usualmente dicho modelo el contractual. Y, como último criterio, tendríamos el ya visto entre los grupos de subordinación o verticales y los grupos de coordinación o grupos horizontales.

El caso más preponderante de grupo de sociedades es el del holding. El holding sería una sociedad dominante o también llamada sociedad matriz que posee, en otra empresa o empresas, denominadas dependientes o filiales, todas las acciones o, al menos, la mayor parte de ellas, ejerciendo por tanto el control sobre ella o ellas. La palabra holding proviene del inglés, siendo el gerundio del verbo to hold, que significa tener o poseer.

Estos holdings se utilizan para poder acceder a determinadas áreas de negocio a las que sería imposible llegar si se tratase de una única empresa. La gestión recae sobre la empresa matriz, que puede estar presente en distintas ramas de actividad mediante las empresas filiales. Por otro lado, cuando una de esas ramas deja de ser rentable o interesa transmitirla por cualquier motivo, bastaría una simple operación de compraventa de acciones o participaciones, manteniendo de forma íntegra el resto de sociedades del grupo.

Los grupos de sociedades, como el holding, también tienen una importante presencia en el Derecho Tributario, permitiéndose la tributación conjunta de todas las sociedades que forman parte del grupo, pudiendo proceder a compensar los resultados. De esta manera, se evitaría la llamada doble imposición, que es el hecho de aplicar dos veces una tributación sobre un mismo hecho imponible o sobre un mismo objeto tributario. Por otro lado, también se obtienen beneficios en cuanto a la reducción en impuestos como el impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y el Impuesto sobre el Patrimonio. Por tanto, es una figura que introduce una gran eficacia fiscal, disminuyendo la posible carga tributaria.