El cambio de un centro de trabajo a otro que necesariamente implique un cambio de residencia es lo que se denomina movilidad geográfica. Para que, además, sea considerado traslado, deberá ser permanente. Si no es así, estaríamos ante un simple desplazamiento, con consecuencias distintas, aunque debemos tener en cuenta que, si tiene una duración superior a un año, en el marco de tres, se equipararía legalmente al traslado.

No hay ninguna regla legal sobre cuándo es necesario un cambio de residencia. Se atenderá al caso concreto, teniendo en cuenta la distancia entre el domicilio y el centro de trabajo, así como la existencia y frecuencia del transporte público.

La empresa debe justificar el traslado, por razones económicas, organizativas, técnicas o de producción, así como contrataciones relativas a la actividad empresarial. Además, deberá comunicar al empleado el desplazamiento con al menos treinta días de antelación y comunicar claramente la fecha, las causas y el nuevo centro de trabajo.

El proceso será distinto si se trata de un traslado colectivo o individual. Será colectivo cuando afecte a un número mínimo de trabajadores que dependerá del tamaño de la empresa. Si se considera colectivo, la empresa deberá abrir un periodo de consultas con los representantes de los trabajadores o someter el asunto a arbitraje o mediación.

¿Qué podemos hacer ante un traslado? Ya se trate de individual o colectivo, tendremos las mismas opciones:

  • Aceptar. Tendremos derecho a que se nos abonen los gastos que haya causado el traslado, según marque nuestro convenio colectivo.
  • Solicitar la rescisión de nuestro contrato. Con ello aceptaríamos implícitamente que las razones de la empresa eran correctas. Tendríamos derecho a una indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades, considerablemente menor a la indemnización por despido improcedente.
  • Impugnar el traslado por la vía judicial dentro de los 20 días siguientes a la notificación del traslado, si consideramos que nuestro traslado está injustificado. El fin será que se nos reintegre a las condiciones de trabajo previas. Hay que tener en cuenta que el traslado tiene carácter ejecutivo, es decir, deberemos cumplir con el mismo a la par que recurrimos en la jurisdicción social.

Si considera que su traslado es injustificado, en Serna Castejón Abogados podremos ayudarle. No dude en ponerse en contacto con nosotros.