Dice el artículo 98 de nuestro Código Civil que el cónyuge que, de buena fe, ve su matrimonio declararse nulo, tiene derecho a una indemnización si se ha producido la convivencia conyugal. Ahora bien, ¿qué quiere decir que un matrimonio se declare nulo?

Pues bien, los matrimonios solo se pueden disolver por tres causas: la muerte, el divorcio o la nulidad. La última de estas causas quizás sea la gran desconocida por la mayor parte de la ciudadanía. Con carácter general, se consideran causas de nulidad matrimonial las siguientes:

  • El matrimonio celebrado sin consentimiento, entendido como la voluntad libre y conscientemente declarada de querer constituir vínculo matrimonial. La falta de consentimiento existiría cuando la persona que la emite carece de capacidad natural para consentir. Sería el caso de aquel que contrajere matrimonio durante una perturbación psíquica.
  • Matrimonios celebrados por menores de edad no emancipados y por aquellas personas que ya tuvieran un vínculo matrimonial anterior.
  • El realizado sin la intervención de Juez, Alcalde, Concejal, Secretario Judicial, Notario o funcionario ante quien debía realizarse o sin testigos. También sería nulo si la intervención se produjo, pero no había competencia o el nombramiento era ilegítimo.
  • El realizado entre parientes por línea recta por consanguinidad o colaterales hasta el tercer grado, parientes en línea recta por adopción.
  • El contraído por coacción o miedo grave.
  • El contraído por error en la persona del otro contrayente o en sus cualidades personales, error que deberá ser determinante, es decir, de no haber existido el error, no se hubiera producido el matrimonio. Podríamos decir que el error debe ser importante, relevante y trascendente y, además, debía existir de forma previa a la celebración del matrimonio. Algunos ejemplos de este apartado, que es el que más suspicacias suele generar, son la nulidad del matrimonio por la condición de toxicómano o alcohólico o enfermedades físicas contagiosas o que impidan la procreación. En todo caso, se exigirá una prueba suficiente para certificar que se produce esa cualidad o circunstancia.
  • El que se contrae entre autores o cómplices de la muerte dolosa del anterior cónyuge de uno de ellos, salvo que se obtenga la dispensa.

Según los artículos 74 y 75 de nuestro Código Civil, la acción para solicitar esta nulidad recae sobre los cónyuges, el Ministerio Fiscal y cualquier persona que posea un interés directo y legítimo. Si la causa de la nulidad fuera la minoría de edad, mientras sea menor solo podrán ejercitar la acción sus padres, tutores o el Ministerio Fiscal. Una vez cumplida la mayoría de edad, solo podrá realizar la acción el cónyuge. En los casos de error, coacción o miedo grave solo podrá ejecutar la acción el cónyuge que sufrió el vicio. Caduca la acción y se convalida el matrimonio tras un año de convivencia entre los cónyuges.

Para iniciar un procedimiento por nulidad matrimonial se requerirá, al igual que en los trámites de separación o divorcio, que intervenga un abogado y un procurador.

La sentencia de nulidad que sea firme tiene el efecto de considerar que nunca ha existido tal matrimonio. A pesar de ello, no se invalidarán los efectos que se hayan producido con respecto a los hijos y al contrayente o contrayentes de buena fe. La buena fe se presume. Los hijos matrimoniales no dejarán de ser tales, aunque el matrimonio se haya considerado nulo. Asimismo, entre los contrayentes desaparecerá el anterior estado civil, que volverá a ser el de solteros. En cuanto a los efectos patrimoniales, el cónyuge de buena fe, según el artículo 95, escogerá, según le convenga, entre el régimen de gananciales o el de participación.

Para que se tenga derecho a una indemnización, que se abonará al cónyuge de buena fe, deberán concurrir los siguientes requisitos:

  • Que la nulidad haya sido declarada. También puede ser una nulidad canónica si el matrimonio se ha producido por la vía religiosa, cuyas causas son distintas, aunque en algunos puntos coincidentes. En todo caso, la nulidad, tanto civil como canónica, habrá de ser ajustada a Derecho, a nuestro ordenamiento jurídico, según los Tribunales civiles que correspondan.
  • Que la convivencia entre los dos cónyuges haya sido efectiva. Por lo propio, no se podrá declarar nulo un matrimonio que tan solo ha sido simulado. No se exige un tiempo mínimo al respecto.
  • Que el cónyuge que, a priori, tiene derecho a indemnización sea de buena fe. En caso de que ambos cónyuges fueran de buena fe, existe debate doctrinal. Hay quien piensa que ambos tienen derecho a recibir una indemnización, pero otras voces se posicionan en que tan solo tendría este derecho aquel cónyuge que hubiera resultado más perjudicado. A pesar de ello, lo más acertado parece pensar que el precepto presupone de forma implícita que uno de los cónyuges obró de mala fe y por lo tanto tiene ese deber de indemnizar. Sería lo lógico pensar que el derecho lo que pretende con la indemnización es proteger a aquel cónyuge que actuó de buena fe.

Reunidos los requisitos de buena fe y de convivencia conyugal, se tendrá pues derecho a la indemnización correspondiente. Esta indemnización no tendrá la consideración de pensión, ni alimenticia ni compensatoria. Lo que trata es de compensar de alguna manera aquellos efectos que se hayan producido tras el acto de mala fe de su cónyuge que produjo la nulidad.

Respecto a la cuantía de dicha indemnización, se establecerá según lo establecido en el artículo 97 del Código Civil. Este artículo hace referencia a que exista una desigualdad económica entre ambos cónyuges, pero es discutido que sea el caso cuando se produce la nulidad. Por regla general, se entiende que esta remisión que hace el artículo 98 al 97 no se extiende a ese requisito de desigualdad económica, pues se habría hecho constar expresamente. En cambio, se tendrán en cuenta, por ejemplo, los acuerdos entre los cónyuges, la edad y estado de salud o la duración del matrimonio o convivencia conyugal.

Si usted tiene cualquier tipo de complicación respecto a su matrimonio y desea comenzar un proceso de nulidad, separación o divorcio, estaremos dispuestos a darle apoyo. No dude en ponerse en contacto con nosotros.